lunes, 18 de agosto de 2014

2 ESM FRANCISCO Y CLARA VIVEN EL EVANGELIO y SANTA CLARA DE ASÍS UN CAMINO NUEVO

FRANCISCO Y CLARA VIVEN EL EVANGELIO
Sus vidas y su vocación son complementarias y interdependientes. Desde el comienzo uno es para el otro manifestación de la Presencia y de la voluntad de Dios. Clara en todos sus escritos desborda agradecimiento por este Mediador. Gracias a él Clara descubrió el camino nuevo y vivo que Dios deseaba para ella y sus Hermanas. Francisco se sitúa en el origen de la vocación de Clara, Clara da cuerpo a esa intuición luminosa que Francisco profetiza cuando todavía él no tenía hermanos. Clara al final de sus días recuerda con agradecimiento su vida y entresaca de ella el gran  tesoro que no puede perderse
Dios elige personas en los que deposita su gracia, para comunicarnos los signos de su amor único. Francisco es regalo, Don de Dios, gracia entre las gracias. El Espíritu impulsó a Francisco a anunciar el nacimiento de las Damas Pobres, que vivirán su mismo carisma. Clara da cuerpo a esta profecía y se convierte en la primera piedra de una comunidad  enamorada del pobre Crucificado.
Francisco es la voz que anuncia el Camino, y Clara la distingue sin dudar el camino muy concreto que él emprende para revelarle su vida personal. Clara y sus hermanas serán la lámpara y el aceite vivos que se mantendrán encendidas ante el Crucificado. Como una lámpara a lo largo de su camino, las palabras de Francisco, profundamente grabadas en su memoria, iluminarán su propia marcha, iluminarán su deseo y mantendrán su impulso. Juntos compartirán la misma pasión por Jesucristo. Con su ejemplo, con su voz, y con el ardor amoroso que empuja a Francisco a seguir a Jesús pobre y humilde, aviva el fuego de Clara para seguir las huellas de Cristo hasta las últimas consecuencias.
¿QUIÉN ES CLARA PARA FRANCISCO?
En el amanecer de la orden, Francisco, acoge a Clara como la ayuda adecuada que el Señor le otorga. Clara captó como nadie la originalidad y la profundidad de la simplicidad evangélica que Francisco predicaba. Mientras casi todos le creían loco, Clara comprendió que Francisco no hacía más que responder apasionadamente a la desmedida del Amor de Dios. No podemos si quiera imaginar lo que tuvo que suponer de confirmación y fortaleza para Francisco que Clara, con su sensatez y finura espiritual, se adentrara decidida en la entrega a Jesucristo, dejando su rango y arriesgándolo todo. No pudo menos de amar totalmente a Quien totalmente se entregó por su amor. Francisco contempla absorto el milagro de aquella primera comunidad de San Damián. Su intuición se hace realidad en aquellas Hermanas que abrazaban la desmedida del amor y la entrega como forma de vida y para siempre. Cuánto tuvo que confortar esta vivencia a Francisco. “Y viendo el bienaventurado Padre que no nos arredraba en la pobreza, el trabajo, la tribulación, la afrenta, sino que la considerábamos como grandes delicias, se llenó de alegría y nos redactó la forma de vida” (Regla de Clara 6)3 Francisco siempre confió plenamente en Clara. En algunos ocasiones la presencia de Clara fue decisiva en la vida de Francisco. Se adivina claramente cómo en todo momento Francisco se siente respaldado por ella. En los momentos más duros y difíciles acude a ella y encuentra fortaleza, serenidad, luz, impulso, confirmación…
- Francisco envía a Clara hermanos que sufren dificultades especiales a quienes sólo  ella podía devolver la salud. Así aparece en el proceso de canonización: “Habiendo  enfermado de locura fray Esteban, San Francisco lo mandó para que Santa Clara hiciera sobre él la señal de la cruz y marchó curado”.
- Francisco en ocasiones acude a Clara para clarificar la voluntad de Dios en busca de luz, verdad… Un día Francisco fue tentado de retirarse a la soledad para darse sin  división y definitivamente a la vida de oración y de contemplación. Consultó a Clara.
- Ella vivía en el tiempo de Dios, como las estrellas, “luminosas, preciosas y bellas”. Sin  rumor de palabras, hizo comprender a Francisco que la paz del corazón era la forma suprema de la pobreza. La paz en la entrega total de sí a Dios. Así, Clara, por su amistad, arrancó a Francisco de las fuerzas de la noche. Bajo su influencia femenina, lo  que había aún de demasiado abrupto, incluso demasiado impaciente en el alma del Pobrecillo, se dejó penetrar de una suavidad invencible. Y la conciencia turbada de Francisco iba a tornarse otra vez tranquila y límpida como un bello lago de montaña.
- Después de la muerte de Francisco desde San Damián sostienen, animan y son referencia para toda la familia franciscana. Clara no dejará de ser espejo de lo que están llamados a vivir los hermanos menores por los caminos del mundo y velará junto con sus hermanas hasta el final para que no se apague el fuego que el mismo Espíritu ha encendido en toda la orden lanzándolos a predicar que el Amor no es amado.

 Santa Clara de Asís 
De familia Favarone de Offreduccio y de Ortolana, nació en Asís (Italia). 1193-(1194)
Sintiéndose atraída por la fuerza espiritual de San Francisco y siguiendo su ejemplo y sus enseñanzas funda la Segunda Orden Franciscana, las Clarisas o Damas pobres entre 1212-1213.  Clara y sus hermanas reciben de san Francisco la «Forma de vida» que, al igual que la primitiva Regla de los Hermanos, consta de algunas frases breves del Evangelio. 1216 - Recibe de Inocencio III el «Privilegio de la pobreza», que permite a Clara y a sus hermanas vivir sin posesión alguna.

Obtuvo de  Papa permiso para su  proyecto de abandonar el mundo y con sus religiosas vivir en una pobreza total para darse más completamente a Dios y dedicarse a su causa.

Un aspecto peculiar y conmovedor de la santidad de Santa Clara al igual que la de San Francisco fue la fraternidad universal por la que acogía a las pobres mujeres abandonadas por el dolor y por el sufrimiento.

Al igual que San Francisco Dios le encargó la misión de llevar a todos el amor, es decir la fecundidad, la fuerza, la novedad, el asombro, la conmoción, la acogida, el corazón abierto, el derecho a vivir.
Libre de todo egoísmo de toda preocupación temporal o espiritual, vivió una vida de amor hacia las pobres mujeres, aliviando su dolor, llevando consuelo, paz y regocijo espiritual por los caminos del Señor.

Después de una vida fecunda para la Iglesia cerró los ojos al mundo  un 11 de agosto de 1253. Es enterrada en la iglesia de San Jorge un 12 de Agosto de 1253. El  24 de noviembre de 1254, se le inicia el proceso de canonización. El 15 de agosto de 1255 es  Canonizada por el Papa Alejandro IV.

CONTESTA LAS SIGUIENTES PREGUNTAS

1.    ¿Por qué se le considera a Santa Clara un camino nuevo?
2.    Que recibió Santa Clara y sus hermanas de san Francisco?
3.    ¿Qué privilegio tuvo del Clara del Papa Inocencio III?
4.    ¿Cómo entendía Santa Clara la fraternidad universal?

5.    ¿Cómo fue la vida de Santa Clara de Asís?

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